Numa Gamaa, cooperar desde la montaña alta de Guerrero

Numa Gamaa, cooperar desde la montaña alta de Guerrero

24 mayo, 2018 Noticias 0

Buscan tejer red entre cooperativas para mejorar condiciones de comunidades indígenas.

Margarita Muciño estaba apurada en conseguir una camioneta para llevar los mangos orgánicos de las comunidades de Guerrero a la Universidad Iberoamericana en la Ciudad de México, donde la cooperativa Numa Gamaa tendría una participación.

Durante la clausura del programa de Responsabilidad Social Comunitaria, donde alumnos de maestría de la Ibero asesoran a 16 cooperativas del país, Margarita se definió como una persona terca que ha trabajado durante 40 años con la idea de cambiar a México, un país que tiene en el abandono al campo, sentenció.

Con un pie en el municipio de Ayutla, Guerrero, una localidad rebelde que ha interpuesto un recurso jurídico para poder gobernarse bajo usos y costumbres, Margarita ha impulsado el trabajo productivo de 16 comunidades campesinas, donde la cooperativa Numa Gamaa participa como comercializadora.

Con ellas produce café, miel soya, jamaica, tamarindo, mango, plátano, cacao, caña de azúcar, piña, guanábana, guayaba y papaya. “Muchísimos insumos”, dice Margarita, pero al no existir capital para invertir en procesos productivos muchas veces terminan vendiéndolos en la Central de Abasto a precios bajísimos.

Ibero

Con la llegada de los alumnos de la Ibero, gracias al convenio firmado en 2015 entre COSUCOOP y el rector David Fernández Dávalos, la cooperativa Numa Gamaa ha podido actualizar los empaques de la jamaica y miel orgánicas y mejorar los precios. “Necesitamos de la Ibero, cuántos productos y cuántas empresas podemos generar en muchas comunidades”, expresa la cooperativista.

Numa Gamaa está conformada principalmente por campesinos de comunidades indígenas de la montaña alta de Guerrero. A partir de recibir las asesorías académicas también ha podido desarrollar planes de negocio y argumentos concretos para poder solicitar financiamientos que durante seis años le fueron negados por instituciones bancarias. “La gente de huarache, la que produce no es sujeto de crédito”, describe desde su experiencia Margarita Muciño.

Durante el acto con tintes académicos y productivos, la doctora Yolanda Cruz, coordinadora del programa que vincula a los alumnos con las cooperativas, conminó a los asistentes a consumir los productos traídos por las empresas sociales a la universidad. Los mangos orgánicos de Numa Gamaa volaron.

Comunidad indígena

Numa Gamaa fusiona el cooperativismo con la cultura comunitaria propia de los pueblos indígenas. Así lo explica la también socióloga Margarita Muciño: Toda la acción de la cultura indígena se basa en cooperar, “por ello las cooperativas nos insertamos en esa cultura, generamos grupos con ese mismo principio”.

Las comunidades de la alta montaña de Guerrero, donde destacan tlapanecos o me’ phaa, acogieron al modelo cooperativo. Las acciones de la cooperativa son aprobadas previamente por una asamblea comunitaria. “Si se tiene que restablecer parte del bosque tiene que ser aprobado y consensuado por la comunidad aunque sea actividad de la cooperativa”, explica Margarita. El beneficiario final del trabajo cooperativo recae en la comunidad.

CONABASTO

Una camioneta cargada con mangos orgánicos se encuentra estacionada. Los cooperativistas de Numa Gamaa lo ofrecen pero no les va muy bien. “Nadie lo quiere porque en la Central de Abasto lo ofrecen a 10 pesos, cuando un kilo de mango orgánico nos cuesta producirlo en 30 pesos”, expone Margarita el problema.

Para brincar a los acaparadores del campo Numa Gamaa intenta venderlo directo al consumidor pero se encuentran con un mercado orgánico incipiente y que regatea. La jamaica, explican, ha recibido de los acaparadores como mejor pago 70 pesos por kilo, cuando el productor orgánico debería lograr 120 pesos.

Para Muciño una forma de revertir esa situación es cooperar entre cooperativas: “He visto que existen cooperativas en CONABASTO que ya tienen otra conciencia, ven diferente el mercado, no es un mercado voraz, podemos ponernos de acuerdo”.

Margarita plantea como posibilidad real crear un flujo permanente de productos de calidad con la Confederación Nacional Cooperativa de Abastecimiento y Distribución (CONABASTO), integrante del COSUCOOP, así “nosotros tenemos plena seguridad que estamos entregando en buenas manos nuestro producto”.

La red de colaboración cooperativa apenas comienza a ser tejida por Numa Gamaa y COSUCOOP, si la terquedad por cambiar a México es virtud, es probable que recolecte los mejores frutos en la próxima cosecha.

 

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